¡Estamos atrapados en Venezuela! - Diciembre de 2025
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Y es que venir a Venezuela siempre trae un nudo en el estómago y preguntas como: ¿Podré entrar? ¿Podré salir? Por eso mismo, muchos venezolanos pasan años sin regresar a su país.
Tentamos un poco más a la suerte, y aunque cada vez que venimos nos preguntan lo mismo: "¿Vas a Venezuela... con la situación actual?", respondemos que sí y nos lanzamos a la aventura.
Esta vez, el destino tenía otros planes.
Las cancelaciones de vuelos nos impidieron salir del país y nos obligaron a quedarnos más tiempo del previsto. Esta fue nuestra primera Navidad oficial en Eslovenia y una gran oportunidad para CocoBee.
Es exactamente por eso que somos un equipo de tres... Jure, nuestro "chico del sitio web", se convirtió en fabricante de velas, repartidor y mi apoyo emocional a distancia.
Antes de irnos, nos aseguramos de que tuviera suficiente inventario, que tuviera las fórmulas y la experiencia para superar este mes, pero la idea de que esté solo en el proceso me rompe un poco el corazón.
Y aquí es donde entra nuestra comunidad: usted.
Si ves a Jure en los mercados, salúdalo. Si haces un pedido y tarda un día más, no te preocupes. Si notas que las respuestas no son tan inmediatas, recuerda que estamos coordinando desde dos continentes con internet intermitente y mucha nostalgia.
CocoBee sigue en marcha. Se siguen fabricando velas, se siguen entregando pedidos y Jure está demostrando que es mucho más que un simple creador de sitios web.
La realidad: esto no estaba en nuestros planes. Queríamos estar allí para nuestra primera Navidad en Eslovenia, para los mercados, para todo. Pero a veces la vida (y las aerolíneas) tienen otros planes.
¿Y si quieres apoyarnos en este capítulo inesperado?
La mejor manera es simple: pide velas. Regálalas, quémalas, compártelas. Cada compra mantiene a CocoBee en marcha, le da a Jure un trabajo valioso mientras estamos lejos y nos recuerda que la distancia no puede opacar lo que hemos construido juntos. Este no es un correo electrónico que diga que no podemos hacerlo, sino que formas parte de esta historia. Y las historias reales tienen momentos como este: inesperados, complejos, humanos.
Gracias por estar aquí, por su paciencia y por entender que detrás de cada vela hay personas haciendo lo mejor que pueden, aún cuando el universo tenga otros planes.
Con cariño, Rosa y Alexandra (de Caracas) y Jure (de Liubliana)